Maltrato intrafamiliar, especializado en el maltrato infantil.

Maltrato intrafamiliar

El maltrato intrafamiliar es todo maltrato producido al interior de una familia que afecta a la vida o a la integridad el cual puede ser físico, psicológico, sexual o una combinación de los ya mencionados. El o la agresor (a) suele dirigir sus ataques a un integrante de la familia o bien a todo un núcleo familiar sea en un hijo, o sobre un menor de edad, adulto mayor o discapacitado que se encuentre bajo el cuidado o dependencia de cualquiera de los integrantes del grupo familiar.

La violencia intrafamiliar tiene muchas formas de acuerdo a quienes son los que usan la violencia y hacia quien va dirigida. Y estas van adquiriendo distintas formas dependiendo de qué tipo de maltrato se trate.
Según quien sea el agredido y la forma de manifestación de la agresión se puede tipificar la violencia en Maltrato Infantil, Violencia conyugal y Maltrato a ancianos.
Pero este trabajo que realizaremos a continuación va a estar centrado específicamente en el maltrato infantil y las diversas políticas públicas que se han ido implementando en Chile, para derribar este tipo de acciones.

Introducción al maltrato infantil


¿Qué es el maltrato infantil? Es cualquier acción, ya sea física, psicológica o abuso sexual, dirigida hacia un menor por parte de sus padres o cuidadores, ocasionándole daños que amenazan su desarrollo tanto físico como psicológico. Se pueden distinguir dos tipos de maltrato infantil: las de forma activa que son el Maltrato físico, el Abuso sexual y el Maltrato emocional; y las de forma pasiva que son el Abandono físico y el Abandono emocional. Otra forma de someter a los niños a situaciones de violencia es cuando estos son testigos de maltrato o abuso sexual hacia terceros. Se considera que las consecuencias son similares a las que experimentan los niños que viven la situación de violencia en forma directa.

Maltrato de forma activa:

El Maltrato físico:

Definido como cualquier acción no accidental de parte de los padres o de su cuidador y que pueda ocasionar un daño físico y bien una enfermedad que ponga en riesgo su vida. El maltrato físico que se ejerce en un niño puede llevar a daño cerebral grave, deformidades, ceguera, invalidez y muerte. Los niños víctimas del maltrato pueden llevar cicatrices emocionales por el resto de sus vidas.

Abuso sexual:

Es toda conducta en la que un menor es utilizado como objeto sexual, por parte de otra persona con la que mantiene una relación de desigualdad (edad, madurez, poder). Este tipo de abuso constituye una experiencia traumática específicamente en el área psicológica y de su integridad física.

Maltrato emocional:

El maltrato emocional se encuentra en el área del maltrato psicológico del infante, el cual consiste en actitudes de indiferencia, regaños, insultos, por parte de sus padres o de los cuidadores, denigrando sus características y haciéndoles creer que son lo peor del mundo.

Maltrato de forma pasiva: 

Abandono físico:

Se produce cuando las necesidades físicas como: alimentación, higiene y protección no son atendidas por ningún miembro de la familia. Al no proporcionar el alimento adecuado provoca en los niños menor tamaño y maduración retardada en el desarrollo cerebral, originada por un deficiente aporte de los nutrientes esenciales.

Abandono emocional:

Se produce cuando al infante no se le proporciona los requerimientos afectivos que necesita, esto puede producir a futuro un resentimiento que se puede mantener en la vida adulta.

                                            

Causas del Menor Maltratado

1. Se presenta cuando el agresor en su infancia fue agredido por sus padres o tutores, de la misma forma que lo hace ahora con sus hijos, en donde estos pueden llegar a convertirse en adultos sin afecto.
2. Incapacidad materna y/o paterna para asumir la educación y responsabilidad de los hijos.
3. Por problemas de salud en los primeros años de vida del menor.
4. Por alcoholismo y/o drogadicción en los padres.
5. Por desempleo.
6. Desintegración familiar y falta de comunicación.
7. Familias extensas o numerosas.
8. Por lo general la agresión hacia los menores es por parte de la madre debido a que pasa mayor tiempo con estos.
9. Embarazos no deseados.

Una mirada a la evolución del maltrato infantil

El maltrato infantil es un fenómeno que surge con el hombre, por lo que es tan antiguo como la humanidad , por lo tanto es considerada como una enfermedad social e internacional vigente en todos los sectores y clases sociales; producida por factores e intensidades diversos pues afectan el desarrollo armónico, integro y adecuado de un menor, comprometiendo su educación y consecuentemente su desenvolvimiento escolar con disturbios que ponen en riesgo su sociabilización y por lo tanto, su conformación personal y posteriormente social y profesional.

Durante siglos la agresión al menor ha sido justificada de diversas formas; se les ha sacrificado para agradar a los dioses u optimizar la especie, o bien como una forma de imponer disciplina. En otro tiempo los niños eran vistos como propiedad de los padres o del estado, por ejemplo la ley romana le adjudicaba pleno poder al padre sobre el destino de su hijo: este podía matarlos, venderlos u ofrecerlos en sacrificios.

El infanticidio era materia muy común y rutinaria en países tales como Egipto, Grecia,

 Roma, Arabia y China. En la edad media las condiciones seguían siendo escasas, en muchas ciudades de Europa la pobreza era tal que los niños se convertían en un gasto costoso para los padres, lo que motivaba a muchos de estos a abandonarlos o mutilarlos. Durante la

 revolución industrial, los niños de padres que provenían de estratos bajos de la sociedad, solían ser obligados a trabajar en tareas pesadas. Frecuentemente estos eran golpeados, no se les daba de comer o se les sumergía en barriles de agua fría como castigo de no trabajar con más rapidez y afán. Algunos de los comportamientos violentos se llegaron a legitimarcomo herramientas útiles para educar, mantener el control, o como mecanismo válido para resolver sus conflictos. Formando parte del proceso normal educativo de niños y niñas.

A finales del siglo XVIII comienzan a notarse ligeros cambios que conducen al  reconocimiento de los daños psicológicos de este tipo de abuso. En 1959 se establece la declaración de los derechos del niño, y en 1989 la convención de los derechos del niño, dichas normas recogen los principios mínimos que deben ser garantizados a las personas menores de 18 años. Así la preocupación por los derechos del niño transciende la preocupación local e interna y se ha convertido en los últimos años en una preocupación internacional, pues este problema está presente tanto en países del primer mundo, como aquellos en vías de desarrollo. Un ejemplo seria que en Estados Unidos por ejemplo, según datos recogidos de 50 estados y el distrito de Columbia, en 1996, 1077 niños y niñas murieron a causa de abuso o negligencia, de éstos un 77% tenía tres años o menos de edad.

Las estadísticas mundiales revelan que más del 60% de los niños que sufren maltrato pertenecen a la edad escolar, a pesar de ello sólo entre el 5 y el 15% de los casos denunciados provienen de maestros, profesores o docentes del sistema educativo en general. Sin embargo en América Latina no menos de 6 millones de niños, niñas y adolescentes son objeto de agresiones severas y 80 mil mueren cada año por la violencia que se presenta al interior de la familia (Fuente UNICEF).

Ya en el siglo XX (1919) surgieron algunas normativas internacionales que protegían a los niños trabajadores, dando la señal de que el Estado tenía la función de proteger los derechos sociales y económicos. Sin embargo, las primeras declaraciones en pro de los derechos de los niños fueron más lejos que este asistencialismo y trataron de defenderlos como un todo, es decir en los aspectos materiales y espirituales.

En nuestro país el maltrato infantil constituye un tema de interés creciente, lo que ha motivado el surgimiento de diversas iniciativas en ámbitos diversos, que incluyen aspectos legales, sociales, médicos – asistenciales y psicológicos entre otros.

Estas ideas también llegaron a Chile, pero la realidad del país imponía que se considerara la necesidad de proteger las necesidades básicas materiales de los niños, como el acceso a la alimentación, vestido y educación. Por esto, no fueron tan claros ni importantes el resguardo al derecho a la igualdad, la autonomía o la no discriminación.

Sin embargo, hubo un cambio en la concepción de la infancia: se consideró que cuando existiera una paternidad descuidada, el Estado ejercería una acción pública en contra de ésta, y el problema dejó de ser un tema privado para pasar a tener implicancias públicas.
Ya en 1912 se promulgaría la Ley de Protección a la Infancia Desvalida, la que por sus limitaciones fue poco operativa, hasta que en 1928 surge un cambio con la Ley de Menores, en que el niño ya no sería más una persona sometida al poder discrecional del padre,excluyó del sistema penal a los menores de 16 años, eliminó el castigo y la defensa penal, estableciendo procedimiento más rápido.

En 1920 los niños debían obligatoriamente ir a la escuela, a fines de 1927 se

prohíbe legalmente el castigo físico, la nueva legislación laboral les reconoció a los niños el derecho a ser protegidos de abusos patronales, como excesivas horas de trabajo o condiciones ambientales peligrosas.A nivel judicial, el juez Samuel Guajardo y a nivel médico, el doctor Luis Calvo Mackenna se convertirían en grandes defensores de los derechos del niño. Incluso en 1931 la lactancia materna quedó establecida en el Código Sanitario, como un derecho del hijo.

Ante la necesidad que provoca este tipo de problemática, se deben de crear mecanismos que prohíban todo tipo de abusos que son respaldadas por las reformas basadas en los Derechos del Niño entre otras.

Fue así como en 1990 Chile junto a otros 57 países ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño, asumiendo el compromiso de asegurarles a estos los derechos y principios consagrados ella.

En un estudio hecho por la UNICEF en chile (1995), se detectó que quienes más maltratan a los niños, son por lo general las mujeres, una realidad chilena que no hay que dejar de lado pues estas son habitualmente las encargadas de la crianza de los niños y son ellas las que deben enfrentar a diario la relación con los niños y aparte de cumplir bien con sus tareas de madre, dueña de casa y muchas veces trabajar, encontrándose habitualmente sobrepasadas de responsabilidades. Sin embargo los maltratos más violentos y destructivos provienen de los hombres, ellos son también los responsables de los casos de abuso sexual.

En relación a las políticas públicas implementadas en Chile

En relación a toda la extensión del maltrato, una primera información la maneja carabineros los cuales disponen de estadísticas que reflejan solamente una parte del problema, tal vez la más notoria, ya que no todas las situaciones de maltrato infantil se transforman en denuncias o en las acciones legales correspondientes: entre enero y septiembre de 2007 se registran 2.787 denuncias de maltrato hacia niños/as al interior de la familia, representando el 3.7% del total de las denuncias hechas en el contexto de violencia intrafamiliar.

Sin embargo, estas estadísticas muestran sólo una parte de la realidad del maltrato hacia los niños, ya que un porcentaje menor de la población, en general, realiza denuncias.

Otra de las fuentes importantes de información es el presente estudio sobre Prevalencia del Maltrato Infantil en Chile que es la única medición que se ha realizado de manera periódica, y a nivel nacional, sobre este tema.

Actualmente en Chile el maltrato infantil es sancionado en base a las disposiciones contenidas en la Ley de Menores (Nº 16.618), la Ley que crea los Tribunales de Familia (Nº 19.968) y la Ley de Violencia Intrafamiliar (N° 20.066, que derogó a la Ley Nº 19.325) Además, de lo establecido en el Código Penal en tanto el maltrato sea constitutivo de delito.

La Ley de Violencia Intrafamiliar fue publicada en el Diario Oficial en octubre de 2005 y tiene por objeto “prevenir, sancionar y erradicar la violencia intrafamiliar y otorgar protección a las víctimas de la misma”. Se considera violencia intrafamiliar “todo maltrato que afecte la vida o la integridad física o psíquica de quien tenga o haya tenido la calidad de cónyuge del ofensor o una relación de convivencia con él; o sea pariente por consanguinidad o por afinidad en toda la línea recta o en la colateral hasta el tercer grado inclusive, del ofensor o de su cónyuge o de su actual conviviente. También habrá violencia intrafamiliar cuando la conducta referida en el inciso precedente ocurra entre los padres de un hijo común, o recaiga sobre persona menor de edad o discapacitada que se encuentre bajo el cuidado o dependencia de cualquiera de los integrantes del grupo familiar” (Artículo 5º, párrafos 1º y 2º).

Esta ley también Contempla la formación de los funcionarios públicos que intervengan en la aplicación de la ley. Esto se debiera traducir, por ejemplo, en la adecuación de procesos para evitar la victimización secundaria (Artículo 3º, letra b).

Otras de las características que posee esta ley es que faculta al tribunal para adoptar medidas accesorias y/o cautelares “cuando exista una situación de riesgo inminente para una o más personas de sufrir un maltrato constitutivo de violencia intrafamiliar” (Artículo 7º, párrafo 1º). Entre estas leyes se encuentran: la obligación del ofensor de abandonar el hogar que comparte con la víctima (Artículo 9º, letra a), prohibición para acercarse a la víctima o a su domicilio (Artículo 9º, letra b), asistencia obligatoria a programas terapéuticos o de orientación familiar (Artículo 9º, letra d), alejar al maltratador o sacar al niño de la casa por un tiempo, y pudiendo llegar a quitarles la tuición a padres que pongan en riesgo la vida de un niño.

En el Artículo 7º, párrafo 3º, se indica: “además, el tribunal cautelará especialmente los casos en que la víctima esté embarazada, se trate de una persona con discapacidad o tenga una condición que la haga vulnerable”. Esta indicación pudiera dar pie para poner especial atención a los casos de maltrato o violencia hacia niñas y niños, si se acepta como argumento la condición de vulnerabilidad propia de la infancia.
También se vislumbra al maltrato habitual como una situación punible (Artículo 14, párrafo 1º) e introduce modificaciones al Código Penal para que el tribunal en ningún caso pueda “calificar como leves las lesiones cometidas en contra de las personas mencionadas en el artículo 5° de la Ley sobre Violencia Intrafamiliar” (Artículo 21º, letra d).

Por otra parte, es importante destacar que en el Artículo 3º, letra e, se señala entre las acciones correspondientes al Estado, “adoptar las medidas necesarias para dar cumplimiento a la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, la Convención sobre los Derechos del Niño y demás instrumentos internacionales suscritos por el Estado de Chile”. Por último, si bien niños y niñas están considerados en esta Ley, es importante destacar que su formulación dice relación principalmente con situaciones de violencia intrafamiliar entre cónyuges, convivientes o progenitores de hijos en común.

Esto se señala porque es difícil que un niño o una niña hagan una denuncia por sí mismo, ante lo cual es necesario reforzar la comunicación sobre sus derechos y las herramientas que tienen para defenderse, además de establecer procesos amigables en las instituciones correspondientes y promover que aquellas personas que se enteren del maltrato a un niño o una niña hagan la o las denuncias correspondientes a Carabineros o den aviso a profesores, médicos, asistentes sociales, etc. que puedan investigar y dar curso a una denuncia frente al abuso.

La gran mayoría de las acciones, programas y estrategias que se han llevado a cabo en el último tiempo en Chile en el ámbito del maltrato infantil, están inmersas dentro de la Política Nacional y Plan de Acción Integrado a Favor de la Infancia y la Adolescencia. Esta propuesta pretende, fundamentalmente, cumplir con los preceptos y contenidos de la Convención sobre los Derechos del Niño y constituir una nueva concepción del niño y sus relaciones con la familia, la sociedad y el Estado.

Por otra parte, dentro de las múltiples acciones que contempla la Política Nacional de Infancia, se cuenta la Implementación del Plan Nacional para garantizar el Buen Trato Infantil. El Ministerio de Justicia (MINJU), el Servicio Nacional de Menores (SENAME), el Servicio Médico Legal (SML) y el Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM), entre otros, trabajan en este proyecto. En el 2001 se establecieron las metas sectoriales destinadas a cumplir los objetivos del programa. Se aumentaron las horas de atención de psicólogos y psiquiatras reduciendo así los tiempos de espera de las víctimas y victimarios. A través del Comité Intersectorial Nacional de Prevención de Maltrato Infantil el MINJU ha trabajado en esta materia desde el año 1995 a la fecha. Durante el período comprendido entre los años 2000 y 2006 algunas acciones promovidas y/o llevadas a cabo por el Comité fueron: Profundización del trabajo intersectorial. Se destaca especialmente la labor realizada con SENAME (entre 2001 y 2003) para la incorporación de Estrategias de Prevención y Atención del Maltrato Infantil en las líneas programáticas centrales de las instituciones gubernamentales que ofrezcan servicios a niñas, niños y adolescentes.

Dentro de las estrategias más importantes generadas se encuentra el Convenio de colaboración entre el SENAME y el Ministerio Público que ha permitido fortalecer la red de protección de los niños, resguardar la victimización secundaria y garantizar el derecho de acceso a la justicia de los mismos.

Otro dato es que en el SENAME se iniciaron 6 nuevos proyectos especializados en la reparación del maltrato grave, que brindan atención integral y especializada en áreas psicosocial y legal a las víctimas. La Unidad de Maltrato y Psiquiatría de la Infancia y la Adolescencia, creada en el año 2000 y que durante el 2003 aumenta durante sus recursos tanto humanos como materiales y de infraestructura.

También hubo un crecimiento progresivo de cobertura en programas de prevención en la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI), Fundación INTEGRA, Fundación de la Familia y el Ministerio de Educación (MINEDUC).
Otras medidas que se tomaron fueron:
• Que en el 2001 el SENAME efectuó la línea telefónica 800, orientada a otorgar respuestas a los requerimientos de la comunidad en este ámbito. Además, otros organismos como el Ministerio de Justicia implementaron también líneas gratuitas destinadas a informar acerca de las leyes y los derechos de los niños en situación de maltrato. Diseño comunicacional e implementación de las versiones Cuarta, Quinta, Sexta, Séptima y Octava de la campaña de Gobierno por Un Buen Trato Infantil.
• Se Elaboro una Guía Nacional de Orientaciones Técnicas para la Prevención y Atención del Maltrato Físico y Abuso Sexual Infantil (2003).
• Se Elaboro el Manual de Apoyo para Profesores: Protegiendo los Derechos de nuestros niños y niñas: Prevención del maltrato y abuso sexual infantil en el escolar.
• Desde marzo del 2006 y bajo el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, se formó el Comité de Ministros para la Infancia, presidido por el titular del Ministerio de Planificación (MIDEPLAN) e integrado por los Ministros y Ministras de Educación, Salud, Trabajo, SERNAM, Hacienda, y Secretaría General de la Presidencia. Este comité pretende dejar atrás la fragmentación con que se ha trabajado hasta ahora a nivel institucional con respecto a la infancia y aspira a una coordinación entre las distintas instituciones relacionadas con la problemática.
• Finalmente, en el año 2007 se constituyó el Observatorio Nacional de la Infancia y Adolescencia, que tiene como objetivo realizar un análisis permanente sobre el cumplimiento de los derechos de los niños, niñas y adolescentes; hacer el monitoreo de las políticas de infancia y adolescencia; así como la elaboración de propuestas y recomendaciones para su fortalecimiento y articulación.

• Y se cuenta con un sistema de monitoreo permanente y sistemático que con el tiempo ha permitido seguir avanzando en la prevención y detección del maltrato infantil en Chile.

PAGINA DE INTERÉS  : LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS Y NIÑAS.

Maltrato infantil en la actualidad

En Chile, si bien las políticas públicas han apuntado a controlar el maltrato infantil, no ha conseguido disminuirlo, ya que 3 de cada 4 niños/niñas son víctimas de violencia física, psicológica o abuso sexual, o sea, el 73,6 % de los niños reciben algún tipo de maltrato.

Lo único que logro cambiar es que se ha registrado una disminución del maltrato físico grave en los niveles socioeconómico bajo, ya que en 1994 era de un 39,1% de los niños y niñas encuestados, esta cifra descendió a 31% en el 2000 y según el tercer estudio realizado por la UNICEF revelo una nueva disminución del 29%.

Toda esta disminución ha sido gracias a la convención de los derechos del niño y el apoyo de varias instituciones como por ejemplo la UNICEF, y todo esto para lograr que cada niño nacido en el país crezca en un entorno positivo para su desarrollo integral y el estado es el encargado de establecer las distintas medidas para la protección y apoyo de los padres para que realicen su tareas.

Hay varios hechos que marcan el camino hacia un mayor fortalecimiento de la familia:

• Se presentan en el país más niño que conviven con sus padres y menos que permanecen en hogares de menores.

• Se promulgó la Ley que reformó el Código Civil poniendo término a la intolerable distinción entre hijos legítimos e ilegítimos

• Se aprobó la ley que sanciona la Violencia Intrafamiliar, la cual significa que el estado está presente para castigar cualquier.

Pero sin lugar a duda el trabajo del SENAME es el que más resultados ha dado, para la prevención del maltrato. Dentro de las estrategias más destacables se encuentra el convenio de colaboración con el ministerio público, los cuales han fortalecido la red de protección de los niños.

Otros avances relacionados con esta materia en Chile que se destaca es la constitución del observatorio Nacional de la infancia y adolescencia en el 2007. Tiene como objetivo el cumplimiento de los derechos de los niños y adolescentes, hace un monitoreo de las políticas sobre la infancia y adolescencia, así como también de realizar propuestas para su fortalecimiento, con este método de monitoreo permite que los derechos de los niños se cumplan.

Si bien aunque se han implementado una gran cantidad de políticas públicas que apuntan a la protección del menor, sin embargo todas estas medidas no han podido evitar que se produzcan como por ejemplo la siguiente escena que se muestra a continuación :

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